PARTIDA LIBERTAD, LIBERTAD PARTIDA por Jorge Pol

September 22, 2019

PARTIDA LIBERTAD, LIBERTAD PARTIDA por Jorge Pol

Titulo del libro: PARTIDA LIBERTAD, LIBERTAD PARTIDA

Autor: Jorge Pol

Número de páginas: 358 páginas

Fecha de lanzamiento: August 29, 2014

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Jorge Pol con PARTIDA LIBERTAD, LIBERTAD PARTIDA

La novela es una matemática de sentimientos, por ello está escrita en primera persona y en presente. El personaje principal quiere saber porqué siente lo que siente, y porqué actúa de la forma en que actúa. Busca la coherencia en su forma de ser y ver la vida, busca la coherencia porque no soporta la justificación o el relativismo de nuestros días. Está harto de ver como todos a todo buscan una excusa que les dé buena conciencia.
En esa búsqueda de la coherencia, la novela puede calificarse de “chestertoniana”, incluso de cruel, ya que el protagonista al huir del relativismo es duro consigo mismo y con la sociedad actual.
Lejos de hacer filosofía, la novela explica esa matemática de sentimientos, esa búsqueda de la razón en ese mundo tan irracional con un argumento muy rápido y siempre en dos planos, la vida que habría querido tener en contraposición a la que tiene, por ello, busca la matemática en ambos planos, planos que de forma lógica son a su vez, consecuencia uno del otro.
Sentimientos del protagonista que por su edad (treinta y bastantes) son un retrato de mi generación (nací en el 68), una generación muy educada, muy época de la transición, tranquila y sin crispaciones, una generación que ve que se acaba un mundo adorable y tranquilo y que va a ser sustituido por un mundo sin reglas.
De hecho, mi personaje, es un aristócrata culto que decide ser libre y volar, pero, en ese viaje y por la cultura recibida de esos años 80, se encuentra que de forma constante y cual sombra, peca sobre él la idea de culpabilidad/pecado/extrañeza de no estar haciendo lo que debe, por ello, en esa libertad ante el primer problema moral que tiene, haber dejado embarazada a una novia efímera, la obliga, a no abortar.
Su cultura, la cultura cristiana se lo impide, y elige un mal menor, que el niño sea dado en acogida, entonces cual representante de nuestra generación, en vez de grandes soluciones, sólo parchea. Sólo aplaza el problema, el cual, de verdad se manifiesta, no cuando decide que el niño nace, sino cuando muere la familia de acogida y debe ejercer como padre y se corta las alas.
A raíz, de ese momento su vida real da un gran cambio, pero, no deja durante toda la novela de evocar la vida que habría querido volar, en esa vida, está su pasión, María, pero, ésta lo desprecia.
Todo es un gran conflicto, porque vive en mentira, pero, esa mentira “ofrecer lo mejor a su hijo” es buena, entonces ¿quién es él un mártir o un egoísta pecador? De hecho la obra, es un alegato antiabortista, porque la decisión de dar vida a su hijo es la mejor de su vida.
Ese constante devenir entre lo que vive y lo que querría vivir, hace que precisamente pase sobre su vida de puntillas, sin vivirla, lo cual, le atormenta porque realmente no vive en ninguno de los dos planos y a la vez intenta ser coherente en grado sumo en ambos.
Su error es creer que su hijo le cortó las alas, cuando realmente lo que se las cortó fue la vida que habría querido tener. Esto lo descubre al final de la novela, cuando por vez primera se enfrenta a la muerte y por tanto al imposible en mayúsculas. Ese imposible, le hace ver que si hubiera aceptado que hay imposibles (como esa vida que habría querido vivir junto a María) su vida habría sido más feliz.
La imposibilidad un concepto que la generación del protagonista, mi generación nunca ha sabido manejar muy bien, ¿acaso no queremos seguir viviendo en una eterna juventud?..., no nos olvidemos que somos la generación tranquila, la generación que no tiene la energía de nuestros padres o de nuestros hermanos mayores ni tampoco la agresividad de nuestros sobrinos.